Vida diaria
(06-11-2008)
Cuando usted pasa a ser el familiar de una persona con demencia, puede llegar a sentir que su calidad de vida se ha deteriorado. No necesariamente tiene que ser algo tan malo si usted, como familiar, adopta ciertas precauciones. Conocer sus propios límites y asegurar que la vida no se vea sobrecargada en forma innecesaria lo ayudará a mantener una buena vida diaria al lado de la persona con demencia.
Muchos familiares se aíslan porque la persona con demencia no quiere o no puede manejarse con contactos sociales numerosos. Por este motivo es importante, desde el mismo momento en que se detecta la enfermedad, que usted, como familiar, reflexione acerca de cómo será su vida futura, a fin de tomar en cuenta sus propias necesidades y evitar de este modo la soledad, la tristeza y el estrés.
Signos físicos de estrés
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Cansancio
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Tensión muscular y dolor muscular, especialmente en el cuello y la espalda
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Cefaleas y migrañas
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Respiración dificultosa
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Palpitaciones
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Dolor en el pecho
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Hipertensión arterial
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Mareos
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Temblor en las manos
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Aumento de la sudoración
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Pérdida del apetito
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Trastornos estomacales, como dolor, constipación, diarrea, vómitos, ardor, etc.
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Enfermedades frecuentes, por ejemplo resfríos, bronquitis, anginas e infecciones del tracto urinario.
Signos psíquicos de estrés
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Inquietud y agitación interna
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Insomnio
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Irritabilidad e impaciencia
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Agresividad
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Trastornos de la memoria
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Trastornos de la concentración
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Pérdida de deseo sexual
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Desinterés en actividades sociales con amigos y familiares
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Ansiedad
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Baja autoestima, sensación de insuficiencia
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Tendencia a rendirse
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Depresión
Necesita resolver aspectos referentes a su calidad de vida, su futura red de relaciones, el ejercicio y la dieta, y a la posibilidad de reunirse con otras personas. Deberá encontrar el modo de satisfacer sus necesidades para mantener una buena vida diaria en la situación real en la que se encuentra.
Para todos los familiares, cualquiera sea su edad, es importante sostener las rutinas y tareas establecidas en la vida diaria, puesto que pasarán a ser el santuario permanente de la persona con demencia. Algunos optan por enfrentar un día a la vez y tratar de hacerlo lo mejor posible. Pero igualmente es posible planificar con un poco de anticipación y, lo que es muy importante, planificar para usted mismo. La demencia hacer mirar la vida en forma diferente, en la que todo adquiere mayor intensidad.
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Reflexione sobre el modo de satisfacer sus necesidades.
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Averigüe qué servicios hay en su municipio y aproveche sus ventajas.
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Piense en usted mismo, e invierta tiempo en su persona.